|
Recomendaciones dietéticas al alta
En los días posteriores a la cirugía habremos pasado por diferentes etapas; nos habrán mantenido con sueros hasta la recuperación del movimiento intestinal, momento en el que se prueba tolerancia con agua, manzanilla, caldo....., para ver que tal nos sienta. En caso positivo nos habrán ido aumentando la dieta de forma progresiva.
Lo más habitual es que abandonemos el hospital tomando un dieta suave de fácil digestión, dependiendo de los días de ingreso y de las complicaciones que se puedan producir.
Una vez en casa seguiremos añadiendo otros alimentos de forma progresiva. Es normal que inmediatamente después de la cirugía, esté alterado el ritmo intestinal y la digestión de los alimentos, pero poco a poco iremos recuperando la normalidad.
Es muy importante ir añadiendo los nuevos alimentos de uno en uno y observar como son las características y frecuencia de las deposiciones con cada nueva incorporación.
De forma orientativa podemos seguir el siguiente plan de aumento de dieta .
Cuando volvemos a casa lo más probable es que podamos tomar una dieta que incluya:

- Leche desnatada: Si no la toleramos bien, probar con leche sin lactosa.
- Carnes con poca grasa, pollo y aves, cocidos, asados o a la plancha.
- Pescados blancos poco grasos. Pescadilla, Merluza, Gallo, Lenguado,..
- Huevos cocidos o en tortilla.
- Pan blanco.
- Aceite de oliva y mantequilla.
- Jamón cocido.
- Arroz y pasta hervidos.
- Patata cocida o asada.
- Azúcar.
- Agua sin gas.
En una segunda fase, podemos incluir en nuestra dieta:
 |
- Carnes rojas con poca grasa, asadas, cocidas o a la plancha.
- Frutas en zumo o en puré (melocotón, manzana, plátano).
- Verduras de bajo contenido en fibra, cocidas o en puré (calabacín, berenjena, tomate....).
- Quesos suaves y poco grasos.
- Mariscos.
- Té o café.
|
En una tercera fase, podemos probar a incorporar:

- Carnes y embutidos.
- Legumbres.
- Verduras enteras (lechuga, zanahoria...) o con mayor contenido en fibra (judías verdes, alcachofa, puerro...).
- Pescados más grasos: Salmón, sardinas, atún, etc
- Otras frutas (peras, uvas....).
- Bollería.
- Quesos más grasos.
- Refrescos, cerveza y vino.
Finalmente probaremos la tolerancia a los yogures y la leche entera. La leche resulta bastante indigesta para muchas personas; en este caso recomendamos sustituirla por leches desnatadas, leche de soja o preparados sin lactosa.
Es recomendable no condimentar mucho las comidas para evitar olores fuertes y desagradables. En cuanto a métodos de cocción es preferible los métodos sin grasa, hervidos, asados o a la plancha que los rebozados y los fritos que provocarán digestiones más lentas y pesadas.
|