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Ostomías urinarias o urostomías
Son aquellas por las que se expulsa la orina que no puede excretarse por las vías naturales, tras una cirugía de vías urinarias o vejiga (o ambas).
Tal y como se describe en el capítulo de cirugía urológica, el estoma que vemos en una urostomía puede ser de mucosa ureteral (hecho con uréteres) o intestinal (hecho con intestino).

Ureterostomía
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Vejiga Ileal |
Cuando se crea a partir del propio uréter, el estoma es más pequeño, de aspecto más rosado y localizado en cualquier posición en el abdomen. Recibe el nombre de ureterostomía , y ha sido una de las derivaciones más usadas en la historia de la cirugía urológica, por su simplicidad y por ser una cirugía poco agresiva. Sin embargo, hoy en día se suelen utilizar otras técnicas con el fin de evitar la aparición de la principal complicación de las ureterostomías: la estenosis del estoma.
Si la urostomía se ha creado con tejido intestinal ( vejiga ileal o Bricker ), el aspecto es igual que el de las ostomías digestivas, pero en este caso evacua orina. La mucosa es de un color rojo más vivo y su localización dependerá de la porción del intestino que se utilice. Normalmente el estoma estará en la derecha si es el íleon y en la izquierda si es el colon el segmento utilizado. El moco producido por la mucosa intestinal será expulsado junto con la orina de forma normal.
La emisión de orina por una urostomía puede ser incontinente o continente dependiendo de la intervención quirúrgica realizada. En las incontinentes la emisión de orina es gota a gota y en las continentes la expulsión depende del sondaje intermitente que se realiza la persona
ostomizada.
En las nefrostomías o cistectomías no se realiza estoma sino que la orina sale a través de un catéter, desde el mismo riñón en las nefrostomías, o desde la vejiga de la orina en las cistectomías. Sin embargo, es necesario utilizar bolsas para la recogida de la orina e igualmente tenemos que proteger la piel del contacto con la orina.

Nefrostomía
Sea cual sea la técnica quirúrgica para la derivación urinaria, la producción de orina no se altera puesto que la función del riñón queda preservada y únicamente se desvía su recorrido hacia el exterior. El color, el olor y la cantidad no tiene porqué ser diferente al previo a la cirugía.
Una característica especial de las urostomías es el carácter líquido de la orina, capaz de introducirse por cualquier hueco, por pequeño que sea, e ir despegando el adhesivo de la piel. Son las llamadas " fugas " que nos pueden crear graves problemas de dermatitis si no ponemos el remedio oportuno. Por tanto en las urostomías es muy importante que la bolsa se adapte perfectamente a nuestra piel.
Es posible que a través de nuestro estoma salgan uno o dos catéteres que se irán saliendo solos o los retirará el urólogo pasadas unas semanas tras la cirugía (no duele). Su función es mantener la permeabilidad de la vía urinaria y evitar su estenosis (estrechamiento que puede llegar a cerrarla) en los primeros momentos, cuando existe un mayor riesgo. Simplemente deben introducirse dentro de la bolsa de urostomía, manipularlos con cuidado y evitar acodamientos.
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