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Un estoma siempre se crea como solución a un problema de salud. El cirujano nos indicará el tipo de cirugía más conveniente.
Según la temporalidad, podemos clasificar las ostomías en temporales o permanentes .
Si es necesaria la extirpación completa e irreversible de las vías de eliminación de los productos de desecho, tendremos una ostomía definitiva o permanente .
En otras ocasiones, se desvía la salida de las heces por un estoma de forma provisional como, por ejemplo, en los casos en que resulta necesario proteger una sutura del contacto de las heces y favorecer su cicatrización. Son los estomas temporales . En estos casos, en una segunda intervención se procederá a la reconstrucción del tránsito intestinal. El tiempo de espera para la reconstrucción lo indicará el cirujano y puede variar según las características de cada individuo.
Importante: El tiempo estimado por el cirujano para la reconstrucción es orientativo.
Es aconsejable aprender a vivir con un estoma independientemente del tiempo que vayamos a tenerlo, puesto que desgraciadamente algunos estomas creados como temporales se pueden convertir en definitivos.
En el caso de ostomías digestivas temporales, es conveniente realizar ejercicios de contracción y relajación del esfínter anal hasta la cirugía reconstructiva. No consiste en apretar los glúteos, sino en contraer el esfínter como si nos estuviéramos aguantando para no defecar. La inactividad del esfínter anal puede producir flacidez muscular, que puede causar incontinencia cuando recuperemos el tránsito intestinal normal.
Normalmente, las derivaciones urinarias con creación de estoma son definitivas. Las derivaciones por catéter suelen ser temporales, por los problemas de infección que conllevan.
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