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El olor de la orina La orina tiene un olor característico. Algunas personas con infecciones de orina recurrentes detectan un principio de infección por un olor característico, más fuerte y desagradable de lo habitual. El olor de la orina es más fuerte cuando nos levantamos y la descomposición de la orina produce un olor parecido al amoniaco. Algunos alimentos y medicamentos también alteran y cambian el olor de la orina como por ejemplo, los espárragos, el marisco, el pescado, etc . Una orina con olor a manzana puede hacernos sospechar de diabetes . El ph de la orina El pH normal de la orina está entre 4.6 y 8. Podemos modificarlo con la dieta de forma que la orina es ácida en el hombre y los carnívoros, y alcalina en los herbívoros y vegetarianos. La orina ácida tiene tendencia a producir cristales de xantina, cistina, ácido úrico y oxalato cálcico pero disminuye la presencia de infecciones. Sin embargo, la orina alcalina tiende a formar cálculos de carbonato cálcico, fosfato cálcico, y fosfato de magnesio. La orina y las heces en contacto con la piel La continencia nos permite mantener alejada la piel del contacto permanente con heces y orina en los adultos. Sin embargo, todos conocemos las irritaciones de piel en los bebes portadores de pañales. IMPORTANTE. El contacto continuo de la piel con heces y orina provoca una irritación que puede ir desde un simple enrojecimiento a una dermatitis agresiva. El pH de la piel es de 5.5 y por tanto, si la orina o las heces no tienen este mismo pH serán irritantes. El pH de las heces es variable en función de la alimentación y de la flora intestinal. Los pH demasiado ácidos o demasiado alcalinos añaden un factor de irritación. Las enzimas contenidas en las heces, bien sean de origen pancreático o bacteriano (lipasas, ureasas, proteasas), agravan el poder irritante de las heces. La presencia de amoniaco en la orina y su alcalinidad la vuelve muy irritante. |