El proceso neurológico de la defecación
La defecación es un proceso consciente, voluntario y bastante complicado, en el que se produce la relajación de esfínter anal y la contracción de la musculatura abdominal y pélvica para impulsar la salida del material fecal. El esfínter anal nos proporciona la continencia, de forma que podemos "aguantarnos" hasta que las condiciones sean las apropiadas.
 
Anatomía del recto, ano y esfínter anal
En una ostomía no hay esfínter y no existe ningún tipo de control voluntario sobre la defecación. Es decir, no nos podremos aguantar.
Las heces
Las heces son el resultado de la digestión y absorción de los alimentos.
Están constituidas por :
- Restos alimenticios no absorbibles como la celulosa.
- Células muertas del intestino.
- Restos de jugos intestinales procedentes del hígado y páncreas.
- Enzimas no destruidas.
- Leucocitos.
- Productos nitrogenados procedentes de las proteínas.
- Sales minerales y agua.
- Grandes cantidades de bacterias.
Características de las heces
Sus características son variables dependiendo de la dieta y de cada individuo.
Consistencia
Pueden ser líquidas, blandas o duras. La consistencia varía de un individuo a otro, por alteraciones del ritmo intestinal (diarrea, estreñimiento), o por la dieta.
Las heces blandas sugieren tránsito rápido y las pequeñas y duras sugieren un tránsito lento.
El esfínter anal realiza con mayor dificultad su función de continencia cuando las heces son muy líquidas, como ocurre en ocasiones en la diarrea.
Color
El color normal también es variable pero suelen ser marrón-amarillento.
La mayor parte de los cambios de color son debidos a la dieta o a fármacos. (Las espinacas producen un color verdoso, la remolacha rojo, el hierro negro, etc.).
Algunos cambios de color que no se deban a la dieta pueden sugerirnos alguna alteración. Por ejemplo, unas heces grasas de color claro pueden indicar una alteración pancreática, y unas heces de color negro pueden sugerir un exceso de bilis.
También de color negruzco son las denominadas melenas que contienen sangre digerida. Si el color es rojo intenso, debemos consultar inmediatamente el médico.
Si encontramos pus o microorganismos podemos pensar en un proceso inflamatorio de la mucosa como ocurre en las infecciones o en la E.I .I. (Enfermedad Inflamatoria Intestinal).
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